

Escalar una tecnología disruptiva para la industria del agua no ha sido fácil. Existen innumerables productos, pero no han sido diseñados para llegar los contextos más vulnerables.
Después de 7 años de prototipos, pruebas y mejora continua, contamos con productos fabricados con certificación Europea y Normas ISO. Desde el primer equipo instalado en el Campamento San José, en Cerrillos, se redujo el Camp Unit en tamaño, mejoró la eficiencia energética e integraron tratamientos complementarios para pre-acondicionar el agua. Es una solución que se adapta al perfil de agua de la fuente a tratar, ya que busca asegurar no solo la potabilidad, sino que también su calidad.
Los actuales equipos PWSS Camp Unit son de fácil operación, mantención y movilidad, capaces de producir hasta 4.800 litros diarios proveyendo agua segura a bajo costo por litro. Contamos con dos tipos de productos: Básico – PWSS para agua libre de virus y bacterias – y Plus – que incluye Ósmosis Inversa además de PWSS para agua libre de contaminantes microbiológicos y físico-químicos como arsénico, sales, pesticidas, etc -. Ambos, integran conectividad y telemetría que permiten entregar trazabilidad y transparencia total del impacto generado.
Estas unidades de campo son de rápida instalación en comparación a soluciones intensivas en infraestructura de alto costo y tiempo.
A principios del 2018 instalamos el primer PWSS Camp Unit de fabricación industrial en la Escuela G-345 ubicada en Rungue, Til Til, dejando atrás la etapa de prototipos de nuestra tecnología. Entregamos agua segura con equipos de última generación, impactando a más de 400 niños, niñas, familias y funcionarios.

Hoy contamos con equipos PWSS Camp Unit listos para ser instalados. Aun así, estamos en constante proceso de I+D, tanto para seguir optimizando la solución tecnológica, como para crear nuevas aplicaciones del plasma para condiciones extremas o situaciones de emergencia que necesiten respuesta inmediata. Es fundamental el involucramiento temprano con beneficiarios y autoridades locales, ya que permite que las soluciones de acceso a agua sean las más adecuadas para cada realidad. Es posible romper paradigmas, las personas en situación de pobreza no son el problema, son parte de la solución.
